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La Sabiduría de los Sabios: Una Historia de la Asamblea Judía

La Gran Asamblea⁚ Un Legado de Sabiduría

La Gran Asamblea (en hebreo⁚ כנסת הגדולה, Knesset HaGuedolah) es, según la tradición rabínica judía, una asamblea de sabios creada en la época de Esdras. Esta asamblea habría asegurado la dirección espiritual del pueblo judío al regresar del exilio en Babilonia que duró desde el año 410 a. C. hasta el año 310 a. C. en un momento en que la transmisión de las enseñanzas religiosas se hacía de manera esencialmente oral.

El Sanedrín⁚ La Corte Suprema Judía

El Sanedrín (en hebreo y arameo⁚ סנהדרין; en griego⁚ Συνέδριον,synedrion, literalmente sentarse juntos) fue una asamblea o consejo de sabios estructurado en veintitrés o setenta y un rabinos en cada ciudad de la Tierra de Israel, que hacían la función de juez. En el período del Segundo Templo, el gran sanedrín se reunía en el Templo, en Jerusalén, en el llamado Salón de las Piedras Talladas. El gran sanedrín se reunía todos los días, excepto en los festivales judíos y en el sábado (Shabat). El sanedrín constaba de setenta y un miembros⁚ el sumo sacerdote de Israel y setenta hombres prominentes de la nación.

Tras la destrucción del Segundo Templo, en el año 70, el sanedrín se restableció en Yavneh con autoridad reducida, aunque tanto el gobierno imperial romano como la legislación todavía continúan reconociéndolo como la máxima autoridad en materia religiosa. En 80 se trasladó a Usha, bajo la presidencia de Gamaliel II. En 116 pasó de nuevo a Yavneh, y otra vez de vuelta a Usha; Se mudó en 140 a Shefaram bajo la presidencia de Shimon ben Gamaliel II, y nuevamente se traslada en 163 a Beth Shearim y Séforis, bajo la presidencia de Judá I. Por último, se trasladó a Tiberíades, en 193, bajo la presidencia de Gamaliel III (193-220), hijo de Judá Hanasí, donde se convirtió más bien en un consistorio. Pero todavía conserva, bajo la presidencia de Judá II (220 a 270), el poder de la excomunión. Durante la presidencia de Gamaliel IV (desde 270 hasta 290), abandonó el nombre de sanedrín, reemplazándolo por el de Beth Hamidrash.

Como reacción a la postura projudía del emperador Juliano, Teodosio I prohibió las sesiones del sanedrín y declaró ilegal la ordenación. El derecho romano indicaba la pena de muerte a todo rabino que recibiera la ordenación y la destrucción completa de la ciudad donde tuviera lugar la misma. Dado que el calendario hebreo se basa en el testimonio de los testigos, algo que se había tornado demasiado peligroso por la postura romana, Hillel II recomienda cambiar a un calendario basado en cálculos matemáticos. Este calendario se adoptó en el año 358 en una sesión clandestina del sanedrín, la que probablemente fuera la última sesión y definitivamente fue su última decisión de importancia. Gamaliel VI (400-425) fue el último presidente del sanedrín. Con su muerte en 425, ejecutado por Teodosio II por haber construido nuevas sinagogas en contra del decreto imperial, el título de Nasí, último vestigio del antiguo sanedrín, se convirtió en ilegal. Un decreto imperial del año 426 derivó el impuesto de los patriarcas (post excessum patriarchorum) en el tesoro imperial.

El sanedrín se atribuía funciones que los tribunales menores judíos no poseían. Como tales, eran los únicos que podrían juzgar al rey, ampliar los límites del Templo y de Jerusalén, y eran aquellos que resolvían toda pregunta relacionada con la interpretación de la ley. Antes de 191 a. C., el sumo sacerdote actuabaex officio como jefe del sanedrín, pero en el 191 a. C., cuando el sanedrín perdió la confianza en el sumo sacerdote, se creó el cargo de Nasí (presidente). Después de la época de Hillel el Viejo (finales del siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.), el Nasí era casi siempre un descendiente de Hillel. El segundo miembro de más alto rango del sanedrín se llamaba Av Beit Din, o jefe de la corte (literalmente, Beit Din casa de la ley), que presidía el sanedrín cuando sesionaba como un tribunal penal.

El sanedrín se reunía en el edificio conocido como el Salón de Piedras Talladas (Lishkat Ha-Gazith), que tanto el Talmud como muchos estudiosos ubican en la pared norte del Monte del Templo, encontrándose la mitad en el interior del santuario y la otra mitad fuera de él, con puertas de acceso tanto hacia el Templo como hacia el exterior. El nombre de la sala servía probablemente para distinguirla de los edificios en el complejo del Templo utilizados con fines rituales, que debieron ser construidos de piedras sin tallar con alguna herramienta de hierro. Desde la disolución del sanedrín, en el año 358, no se ha reconocido universalmente autoridad dentro de la ley judía. Maimónides (1135-1204) fue uno de los más grandes eruditos de la Edad Media y es posiblemente uno de los estudiosos más ampliamente aceptados entre el pueblo judío, desde la clausura del Talmud en el año 500. Influido por la escuela racionalista del pensamiento y, en general, inclinado por una redención natural asumiendo una postura compatibilista del pueblo judío, Maimónides propone una solución racionalista para lograr el objetivo de restablecer el más alto tribunal en la tradición judía, invistiéndolo de la misma autoridad que gozaba originalmente.

Ha habido varios intentos para aplicar las recomendaciones de Maimónides, la última de ellas en los tiempos modernos. El problema de la reinstauración del sanedrín radica en que, al interrumpirse su actividad, no existía un ente con la autoridad suficiente para nombrar a alguien como miembro del mismo. La propuesta de Maimónides se encuentra en su obra Mishné Tora⁚ A partir de esta posición, ha habido intentos de renovar la ordenación rabínica y restablecer un sanedrín⁚ el rabino Jacob Berab en 1538, el rabino Israel Shklover en 1830, el rabino Aharon HaCohen Mendel en 1901, el Rabino Zvi Kovsker en 1940 y el rabino Yehuda Leib Maimón en 1949, además del sanedrín de Napoleón, en 1806. El último intento es de octubre de 2004 (Tishrei 5765), cuando un grupo de rabinos que representan diversas comunidades ortodoxas en Israel llevó a cabo una ceremonia en Tiberíades, donde el sanedrín original se había disuelto, en la que el grupo restablece el sanedrín de acuerdo con la propuesta de Maimónides y la obra jurídica del rabino Joseph Caro (el autor del Shulján Aruj). Esta iniciativa no ha sido reconocida universalmente, y la mayor parte de los rabinos más reconocidos dentro del mundo ortodoxo optaron por no formar parte de la misma (aunque en general se abstuvieron de condenarla).

El Concilio de Jamnia⁚ Un Hito en la Historia Judía

Por Concilio de Jamnia se entiende una congregación de rabinos en la ciudad judía de Jamnia (en hebreo יבנה Yavne) después de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén (70 d. C.). Según quienes propugnan la existencia de este concilio, en dicha asamblea se habría definido y cerrado el canon o composición de la Biblia Hebrea. La existencia de esta asamblea fue propuesta por primera vez por el historiador judío del siglo II, Justo de Tiberíades, quien, en su obraContra Apión, describe una reunión de rabinos en Jamnia que se dedicó a discutir y establecer las reglas para la interpretación de la Torá. A pesar de que algunos estudiosos cuestionan la existencia del Concilio de Jamnia, la mayoría de los historiadores y eruditos del judaísmo reconocen que este evento tuvo lugar y que fue crucial para la formación del judaísmo rabínico.

El Concilio de Jamnia tuvo un impacto significativo en la historia del judaísmo. Se cree que este concilio jugó un papel fundamental en la preservación y transmisión de la tradición oral judía, que se había transmitido de generación en generación desde el momento de la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Después de la destrucción del Segundo Templo, los rabinos que se reunieron en Jamnia se vieron obligados a reconstruir la vida judía sin el Templo como centro religioso y político. Para lograr esto, se centraron en la interpretación de la Torá, creando una serie de reglas y principios que se convertirían en la base del judaísmo rabínico. El concilio también decidió cuáles textos debían incluirse en el canon de la Biblia Hebrea, estableciendo un conjunto de libros que sería aceptado como sagrado por las comunidades judías de todo el mundo. Además, se cree que el Concilio de Jamnia desempeñó un papel importante en la organización y administración del judaísmo rabínico, estableciendo un sistema de liderazgo y autoridad que sería seguido por las comunidades judías durante siglos.

El concilio de Jamnia fue un evento histórico que marcó el comienzo de una nueva era en el judaísmo. Después de la destrucción del Segundo Templo, los judíos se vieron obligados a adaptarse a una nueva realidad y a reconstruir su vida religiosa y cultural. El Concilio de Jamnia jugó un papel crucial en este proceso, estableciendo los cimientos del judaísmo rabínico que se desarrollaría durante los siglos posteriores.

Los Sabios y la Tradición Oral

La tradición oral judía, conocida comoTorá Oral, es un cuerpo de enseñanzas, interpretaciones y aplicaciones de la Torá escrita, transmitida de generación en generación por los sabios judíos. Esta tradición oral abarca una amplia gama de temas, incluyendo leyes, costumbres, ética, filosofía y misticismo. Los sabios, llamadosjazal en hebreo, eran los responsables de preservar, interpretar y transmitir esta sabiduría oral. La tradición oral era tan importante como la Torá escrita, y los sabios eran considerados los guardianes de la ley judía.

Desde la época de Moisés hasta la época de losjazal, la tradición oral se transmitió oralmente. Los sabios se reunían en las sinagogas y en las casas de estudio para discutir las enseñanzas, compartir sus interpretaciones y resolver controversias. La tradición oral no era un conjunto rígido de reglas, sino que era un proceso dinámico de interpretación y aplicación de la ley. Los sabios podían adaptar las enseñanzas de la Torá a las circunstancias cambiantes del mundo.

La tradición oral judía también se basaba en la idea de que la Torá no era solo un conjunto de reglas, sino que era una fuente de sabiduría y guía para la vida. Los sabios creían que la Torá era un camino para alcanzar la perfección moral y espiritual. A través de la interpretación de la Torá, los sabios buscaban comprender el significado más profundo de la ley y cómo se podía aplicar a la vida diaria;

El estudio y la transmisión de la tradición oral era una tarea crucial para los sabios judíos. Se reunían en las sinagogas y las casas de estudio para discutir las enseñanzas, compartir sus interpretaciones y resolver controversias. La tradición oral no era un conjunto rígido de reglas, sino un proceso dinámico de interpretación y aplicación de la ley. Los sabios podían adaptar las enseñanzas de la Torá a las circunstancias cambiantes del mundo.

La tradición oral judía desempeñó un papel fundamental en la formación del judaísmo rabínico. Los sabios que la interpretaron y transmitieron fueron los pilares de esta tradición, asegurando la continuidad del conocimiento y la sabiduría de la Torá. Losjazal fueron los responsables de desarrollar un sistema de interpretación de la Torá que se convirtió en la base del judaísmo rabínico. A través de su trabajo, los sabios judíos preservaron y transmitieron la sabiduría de la Torá, asegurando la supervivencia del judaísmo en el transcurso de los siglos.

El Tanaj⁚ La Base de la Tradición Religiosa Judía

El Tanaj, también conocido como la Biblia Hebrea, es el texto central del judaísmo, constituyendo la colección de obras que forman la base de la tradición religiosa judía. La palabra Tanaj es un acrónimo de las palabras hebreasTorá (Ley),Nevi'im (Profetas) yKetuvim (Escritos), que representan las tres secciones principales del Tanaj.

La Torá, la primera parte del Tanaj, contiene los cinco libros de Moisés⁚ Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Estos libros narran la creación del mundo, la historia del pueblo hebreo desde Abraham hasta la entrada en la Tierra Prometida, y las leyes y preceptos dados por Dios a Moisés en el Monte Sinaí. La Torá es considerada la base de la ley judía y la fuente de la ética y la moral judías.

Los Nevi'im, la segunda parte del Tanaj, incluyen los libros de los profetas, tanto los profetas mayores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel) como los profetas menores (Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías). Estos libros contienen mensajes proféticos, incluyendo predicciones sobre el futuro, admoniciones al pueblo hebreo, y llamados a la justicia y la rectitud.

Los Ketuvim, la tercera parte del Tanaj, incluyen una variedad de libros, incluyendo poemas, proverbios, canciones, lamentos y libros históricos. Entre estos libros se encuentran los Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Rut, Lamentaciones, Job, Esther, Daniel, Esdras, Nehemías y Crónicas. Estos libros ofrecen una visión diversa de la vida judía, incluyendo la fe, la esperanza, la sabiduría, el amor, la pérdida y la historia del pueblo hebreo.

El Tanaj es más que un libro sagrado, es la base de la identidad y la cultura judías. Sus enseñanzas han influenciado profundamente el pensamiento, la ética y la vida diaria de los judíos durante siglos. El estudio y la interpretación del Tanaj son una parte fundamental de la tradición religiosa judía, y sus enseñanzas siguen siendo relevantes para los judíos de hoy en día.

La Misión de la Asamblea de Sabios

Las asambleas de sabios judíos, como la Gran Asamblea, el Sanedrín y el Concilio de Jamnia, tenían una misión fundamental en la preservación y desarrollo de la tradición judía. Estas asambleas estaban compuestas por líderes religiosos y eruditos que se reunían para discutir asuntos de la ley judía, la interpretación de la Torá y la dirección espiritual del pueblo judío. Su objetivo primordial era asegurar la continuidad de la tradición religiosa y la preservación de la identidad judía en un mundo en constante cambio.

La misión de estas asambleas se puede resumir en varios puntos clave⁚

  • Interpretar y aplicar la Torá⁚ Los sabios se reunían para estudiar la Torá, discutir sus diferentes interpretaciones y determinar cómo aplicar sus enseñanzas a la vida diaria. Este proceso de interpretación y aplicación de la ley era crucial para mantener la continuidad de la tradición religiosa y asegurar que la Torá seguía siendo relevante en un mundo en constante cambio.
  • Preservar la tradición oral⁚ La tradición oral judía, transmitida de generación en generación, era una parte fundamental del judaísmo. Los sabios se reunían para recopilar, preservar y transmitir esta sabiduría oral, asegurando que las enseñanzas y las prácticas tradicionales se mantuvieran intactas.
  • Resolver controversias⁚ Los sabios también se reunían para resolver controversias sobre la interpretación de la ley judía. Este proceso de resolución de controversias era esencial para mantener la unidad y la cohesión dentro del pueblo judío.
  • Guiar al pueblo judío⁚ Las asambleas de sabios también tenían la responsabilidad de guiar al pueblo judío en momentos de crisis y dificultad. Durante el exilio en Babilonia, la Gran Asamblea jugó un papel crucial en la reconstrucción de la vida judía y la restauración de la fe. Después de la destrucción del Segundo Templo, el Sanedrín se convirtió en un centro de autoridad religiosa y política para el pueblo judío.

Las asambleas de sabios jugaron un papel fundamental en la historia del judaísmo. A través de su trabajo, preservaron la tradición religiosa, interpretaron la Torá, resolvieron controversias y guiaron al pueblo judío. Su legado ha perdurado durante siglos, y su influencia se puede ver en la vida religiosa y cultural de los judíos de hoy en día.

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